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NO ES LO MISMO Hace
unos días hemos comenzado a desarrollar la segunda parte de la campaña
de movilizaciones de advertencia que tienen como objetivo
conseguir que los bancos y la AEB modifiquen su posición en la
negociación del Convenio Colectivo. Cómo sabéis unos y otra se vienen
negando a realizar una propuesta en mesa que recoja los aspectos que
venimos reivindicando desde el inicio de la negociación: salario con cláusula
de revisión, sábados libres, categorías... La campaña que hemos denominado “NO ES LO MISMO”, pretende establecer de forma clara las diferencias y asimetrías entre quienes dirigen nuestras entidades y el resto de los trabajadores. Entre banqueros y bancarios. Todos vivimos de nuestro trabajo pero no todos aportamos lo mismo a la cuenta de resultados, ni cobramos lo mismo, ni tenemos los mismos intereses.
Para
evidenciar estas diferencias no es preciso ni hacer demagogia ni
inventarse los datos, sólo hay que acudir a las memorias de las
Entidades y a los anuarios estadísticos de la AEB. El salario medio de un bancario es de 27.000 euros al año, 444 veces menos que el de Alfredo Saénz y 241 veces menos que el José Ignacio Goirigolzarri. Cada
medio punto de subida salarial para los 114.476 trabajadores del sector
supone un importe de 15,4 millones de euros, menos que los 18,5 millones
de euros de la retribución conjunta de ambos Consejeros Delegados. Durante
esos cuatro años todos los ratios de productividad por empleado, han
crecido exponencialmente: el margen básico un 49,03%; el de explotación,
un 95,90% y el resultado por empleado ha crecido en dicho periodo un
50,94%. Para terminar, el negocio por empleado se ha incrementado en
dicho periodo un 47,46% mientras los gastos de personal crecieron un
2,26%. La negociación del Convenio es el momento en el que se discute la parte de la riqueza generada por una empresa o por todo un sector que va a ser distribuida entre sus trabajadores. Esa distribución puede hacerse en salario, reducción de jornada, reclasificación de categorías o en cualquier otra mejora de nuestras condiciones de trabajo. Nuestras reivindicaciones para este convenio se ajustan al escenario que hemos dibujado anteriormente. La AEB, los bancos a los que representa y, entre ellos, muy especialmente, los dos grandes han impedido la negociación, no han presentado contrapropuesta razonable alguna y han considerado excesivas todas las nuestras. Se
escandalizan de que demos publicidad a datos que son públicos. Lo
realmente escandaloso es su actitud en la mesa de negociación y la
asimetría de su comportamiento cuando se trata de solventar sus
intereses o cuando se trata de atender los de los 114.476 trabajadores
de nuestro sector. 17 de Noviembre de 2003 |
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